La línea de tiempo

2016 Martin y Kenyi se conocen en una pollada en San Miguel. Descubren que los dos son hinchas del mismo equipo y que los dos odian el tráfico de la Javier Prado. Se agregan al Facebook y empiezan a coordinar para ver los partidos juntos. Las primeras semanas Martin llega temprano y Kenyi llega tarde. Después las dos cosas se normalizan: Martin llega normal y Kenyi sigue llegando tarde.
2017 Gabriel aparece. Amigo de un amigo de un amigo. Se integra al grupo con la naturalidad de alguien que siempre perteneció ahí. La primera vez que se juntaron los tres fue en un chifa de Lince. Kenyi pidió por todos sin consultar. A nadie le molestó porque pidió bien. Ahí se dieron cuenta de que el grupo estaba completo.
2018 Primer viaje juntos: Huaraz. Kenyi se quejó del frío las 72 horas completas. Martin llevó ropa para una semana cuando el viaje era de tres días. Gabriel llevó lo justo y se burló de los dos. En la laguna de Llanganuco discutieron 20 minutos sobre cuál era la mejor foto. Al final ninguna salió bien porque Martin movió la cámara.
2019 Segundo viaje: Cusco. Martin planificó un itinerario hora por hora. Kenyi lo ignoró completo. Gabriel medió. Resultado: hicieron la mitad de las cosas planeadas y descubrieron tres restaurantes que no estaban en ningún plan. El soroche le dio a Martin, que juró que solo era "cansancio". Los otros dos se reían desde la farmacia mientras compraban coca.
2020 Cuarentena. Videollamadas interminables. Kenyi aprendió a cocinar por necesidad — empezó con arroz y terminó el año haciendo lomo saltado con presentación de restaurante. Martin aprendió que dar consejos de cocina sin cocinar genera conflictos. Gabriel moderaba las discusiones culinarias con la misma seriedad que un juez de MasterChef.
2021 Se retoman las juntadas presenciales. El primer ceviche post-cuarentena se recuerda con una reverencia casi religiosa. Ese año se establece oficialmente "el ceviche de fin de mes" como tradición inamovible. También se inaugura el campeonato interno de FIFA, que Kenyi ganó tres veces seguidas y Martin todavía disputa.
2022 Nace la idea del dominio. "Para tener nuestros correos como gente seria", dijo Martin. "¿Gente seria nosotros?", dijo Kenyi. Gabriel ya estaba registrando lospaisa.com. El proceso de elegir el nombre del dominio tomó dos semanas y 47 opciones descartadas. "lospaisa" ganó porque era lo que ya nos decíamos entre nosotros.
2023 El año de los planes ambiciosos. Se habló de hacer un podcast (nunca se grabó), de organizar un torneo de fútbol entre amigos (se jugó un solo partido), y de viajar a Colombia (se quedó en cotizaciones). Lo que sí se logró: la mejor Nochebuena hasta la fecha, en casa de Gabriel, con costillas al horno que todavía se mencionan en el grupo.
2024 Finalmente hacemos la página. Sí, nos tardamos dos años. Somos consistentes con nuestra falta de urgencia para todo lo que no involucra comida. Martin quería algo minimalista, Kenyi quería fotos, Gabriel quería que se hiciera de una vez. El resultado es esto que estás leyendo.

Los capítulos que no caben en una línea

La pollada de San Miguel (2016)

La pollada donde Martin y Kenyi se conocieron era de esas donde no conoces a nadie pero terminas hablando con todos. Martin había ido porque un compañero de la universidad lo invitó. Kenyi había ido porque donde hay pollo, está Kenyi. Se encontraron en la cola de la cerveza y empezaron a hablar del partido del fin de semana.

La conversación duró tres cervezas. Descubrieron que vivían relativamente cerca, que tenían opiniones parecidas sobre el DT de la selección (malas) y que los dos tenían amigos que nunca querían salir. "Deberíamos juntarnos para ver el próximo partido", dijo Martin. "Ya pe", dijo Kenyi. Y a diferencia del 90% de esas promesas de pollada, esta se cumplió.

El chifa de Lince (2017)

Gabriel entró al grupo por la puerta del chifa. Un amigo en común lo trajo a una juntada y desde el minuto uno encajó. Hay gente que necesita tiempo para integrarse a un grupo — Gabriel no es de esa gente. Pidió su plato, opinó sobre la salsa, se rió del chiste correcto en el momento correcto, y para cuando llegó la cuenta ya estaba en el grupo de WhatsApp.

Lo curioso es que después de esa noche, los tres sentían que se conocían de antes. Martin dijo que era "química de grupo". Kenyi dijo que era "vibes". Gabriel dijo que simplemente tenían hambre al mismo tiempo, y que eso crea lazos. Probablemente los tres tenían razón.

Huaraz: el primer viaje (2018)

El viaje a Huaraz fue idea de Martin, como casi todo. Lo planificó durante un mes con un nivel de detalle que nadie pidió: horarios de bus, alternativas de hospedaje, costos estimados con tres escenarios posibles. Kenyi no leyó nada del plan y metió todo en una mochila a las 11 de la noche del día anterior. Gabriel revisó el plan, hizo tres correcciones importantes y las mandó al grupo sin comentario.

El viaje fue caótico y perfecto. Kenyi se quejó del frío cada hora pero fue el que más fotos sacó. Martin quiso seguir el itinerario al pie de la letra pero terminó improvisando después del primer día. Gabriel simplemente disfrutó, que es su superpoder. En la laguna de Llanganuco decidieron que viajar juntos era algo que tenían que repetir. Lo que no decidieron fue cómo sacar una foto grupal donde los tres salieran bien.

La cuarentena: el capítulo que nadie planeó (2020)

Cuando arrancó la cuarentena, nadie sabía cuánto iba a durar. Los paisas hicieron lo único que sabían hacer: hablar. Las videollamadas empezaron siendo de una hora y terminaron siendo de cuatro. A veces no había tema — simplemente estaban conectados mientras cada uno hacía sus cosas, como si estuvieran en la misma sala.

Kenyi descubrió que le gustaba cocinar. Lo que empezó como necesidad se convirtió en obsesión. Cada día mandaba fotos al grupo: primero un arroz con huevo (Martin aprobó), después un estofado (Gabriel dijo "no está mal"), y para agosto ya hacía lomo saltado con el wok bien caliente y todo. Martin intentó competir y quemó un sartén. Gabriel documentó todo con screenshots que guarda hasta hoy.

Fue un año raro para todos, pero los paisas salieron más unidos. Hay algo en compartir el encierro a distancia que fortalece las amistades. O al menos las de los grupos que sobreviven a las discusiones sobre recetas de cocina.

El nacimiento de lospaisa.com (2022)

La idea del dominio nació un viernes de ceviche. Martin estaba quejándose de su correo de Gmail cuando dijo "deberíamos tener nuestro propio dominio, con correos profesionales". Kenyi preguntó "¿profesionales para qué, si no trabajamos juntos?". Martin dijo "profesionales no, personales pero con estilo". Gabriel ya estaba buscando disponibilidad en su teléfono.

Lo que siguió fueron dos semanas de brainstorming caótico. Se descartaron 47 opciones. "trespatas.com" ya estaba tomado. "lomosaltadoclub.com" era muy largo. "grupopaisa.com" sonaba a empresa. Alguien sugirió "lospaisa.com" y hubo un silencio de tres segundos que en el grupo equivale a una ovación. Gabriel lo registró antes de que alguien cambiara de opinión.

Los primeros correos que se mandaron fueron entre ellos mismos, probando que funcionaran. Martin mandó un correo formal con asunto "Test de correo electrónico — dominio lospaisa.com". Kenyi respondió "funciona bro". Gabriel respondió "confirmado". Esa cadena de correos todavía existe.